Cómo opera Gendarmería en democracia


Foto Maximiliano Luna
Foto: Maximiliano Luna.

«Creo que la Gendarmería puede resultar un lente a través del cual se puede observar cómo el Estado se transformó en estos últimos 20 años”, sostuvo la titular de Cascos Blancos, Sabina Frederic, durante una charla entre especialistas que sirvió de presentación de su nuevo libro, «La Gendarmería desde adentro», que aborda esta fuerza desde su surgimiento hasta la gestión de Cambiemos.

Con la moderación del periodista Diego Iglesias, las mujeres convocadas a pensar y discutir sobre una de las áreas más difíciles de la gestión pública se dieron cita en una librería porteña. Además de Frederic, estuvieron Cristina Caamaño, Mariana Galvani, la periodista Mariana Contartessi y Nilda Garré, que no pudo concurrir por problemas de salud.

Presentado como “un aporte para sacar a la luz las contradicciones políticas que tiñen la mirada sobre las fuerzas de seguridad”, se trata de una producción de apoyatura académica que brinda una investigación rigurosa e intensa de siete años acompañando a esta fuerza.

Frederic, doctorada en Antropología Social en la Universidad de Utrecht (Países Bajos) y al frente de la misión de los Cascos Blancos desde que dejó el Ministerio de Seguridad de la Nación en septiembre de 2021, revisó las múltiples facetas de los últimos años de la historia de esta fuerza asumiendo la incomodidad de escribir sobre lo que observa, despojándose de preconceptos.

La charla discurrió por algo más de una hora, a sala llena y las exposiciones más fuertes corrieron por cuenta de la autora y de la abogada Cristina Caamaño quien, desde el 10 de diciembre de 2019, es interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), fue fiscal y acercaba a la charla su aporte desde la Justicia y su experiencia de trabajo con Nilda Garré.

Foto Maximiliano Luna
Foto: Maximiliano Luna.

«La gran transformación de Gendarmería la inicia Néstor (Kirchner) -señaló Frederic-, que es quien triplica la cantidad de efectivos y la hace su fuerza de apoyo. Crece por el Estado que heredó Néstor con la feroz represión del 2001, privatizado, descentralizado en términos de salud, con servicios desregulados y deficiencias en derecho. Y es así, como emergente de esa transformación, que ocupó un lugar que después tergiversó el gobierno de (Mauricio) Macri».

Por su parte, Mariana Galvani, Doctora en Ciencias Sociales (UBA) y autora, entre otros, del libro «Cómo se construye un policía, la federal desde adentro», señaló que «la Gendarmería llegó para romper con la hegemonía de la Policía Federal. Gendarmería comenzó entonces a cumplir un rol de mediador. Y recuerdo que Nilda (Garré) organizaba mesas adentro de las villas con mujeres que decían que, desde la llegada de Gendarmería, podían salir tranquilas a trabajar a la madrugada sin temor a que las asaltaran en la parada del colectivo o en las esquinas o en los pasillos. Desde ese punto de vista, era una fuerza que venía a sacar a la Policía Federal que no daba para más».

La exministra revela en el libro que cuando los vecinos o los referentes políticos pedían efectivos para abordar el tema de la inseguridad, pedían gendarmes y ponían objeciones sobre otras fuerzas.

Mujeres al mando

Se repasó también, como indicaba el enfoque del título de la charla, acerca de la resistencia que se presentó internamente a ser conducidos por mujeres.

«Nilda fue una mujer al frente del Ministerio de Defensa y tuvo un fogueo durísimo donde ella instituyó una capacidad de conducción sobre la base del conocimiento, pero también de la sanción”, señaló Frederic, en referencia al desplazamiento de altos mandos, como ocurrió con 19 comandantes de Gendarmería por el escándalo del denominado “Proyecto X”, donde gendarmes vestidos de civil se infiltraron en manifestaciones para identificar a los referentes.

«Después de estas experiencias -continuó-, incluyendo a Bullrich, ya habían asimilado a las mujeres en la conducción y a distintos tipos de mujeres. Porque no todas las mujeres somos iguales ni conducimos de la misma manera ni entendemos el género ni la femineidad de la misma manera».

“A Nilda y a mí nos decían ‘las conchudas'», reveló Caamaño con cierto pudor, «pero sabían que fue Nilda quien dio lugar a muchos derechos en las fuerzas de seguridad: puso a ocho mujeres al frente de comisarías, aportó perspectiva de género a las fuerzas, avaló el casamiento homosexual y les mejoró los ingresos, entre otros derechos».

Hubo también espacio para la presentación de contrastes respecto de la conducción política y de un posible prejuicio sobre la represión desde alguna mirada progresista. “La Gendarmería tiene una fuerte capacidad de represión -reconoció la exministra-, pero la conducción es la que define sus acciones”. Y notó las diferencias de cuidados que esta fuerza recibió hacia adentro.

“Patricia Bullrich tenía un relato hacia afuera donde decía que ‘no iba a tirar un gendarme por la ventana’ pero tomaba decisiones imprevistas como enviarlos a la noche a Jujuy, donde el micro que los llevaba desbarrancó y quedando como resultado 43 gendarmes muertos».

«En el caso Maldonado hubo negligencia, impericia e imprudencia»Sabina Frederic

Allí, Galvani volvió a intervenir, remarcando que «lo de Bullrich fue un relato ideológico pero no material. Y hoy (los miembros de la fuerza) tienen presente que no estuvieron mejor con ella”.

Deslizando también la fuerte interna que padeció la titular de cascos blancos desde sectores de la política, se recordó también el caso identificado como el del “gendarme carancho”, aquél que se tiró sobre un auto que circulaba lentamente por la Panamericana en una manifestación de partidos de izquierda por reclamos de trabajadores simulando ser atropellado.

“Por fuentes internas -revisó Frederic- supe que se tenía un muy buen concepto de ese oficial al que se le arruinó la carrera, porque fue dado de baja. El tema, entonces es hasta dónde se lleva al personal, que son personas, que tienen una vida, una familia y una carrera”. Y recuperó que en el manual del Ejército de 1971 -que es el mismo con el que se sigue formando Gendarmería- subrayan que “la conducción es dar cuidado”, remarcando que cuando se da una orden debe tenerse en cuenta que esa persona debe poder seguir con su vida.

Maldonado

Se abordó también un tema duro como fue el caso de Santiago Maldonado y al respecto Frederic analizó cómo a una parte de la sociedad le remitió más a la dictadura que a las transformaciones de los últimos años. Reveló que, internamente, el personal de Gendarmería lo vivía como algo inverosímil que pudiera alguien de ellos desaparecer a una persona.

«La investigación que hicimos fue terminar un proyecto que Bullrich nunca hizo, porque correspondía hacer una investigación disciplinaria sobre el operativo que acabó con la vida de Santiago Maldonado y usaron a la Gendarmería de la peor manera: por afuera de los protocolos, por afuera de los reglamentos, donde los jefes se fueron del lugar y actuaron con escuadrones que no se conocían. Además, no usaron al escuadrón móvil que es el que se ocupa del despeje de rutas…. y tiraban piedras ¿Dónde se ha visto responder con piedras al que te tira piedras? Allí hubo negligencia, impericia e imprudencia», sostuvo.

Foto Maximiliano Luna
Foto: Maximiliano Luna.

Allí, la periodista Mariana Contartessi revistó entonces que «de aquél episodio se armó el relato durante 71 días comenzando teorías conspirativas que preguntaban dónde estaba Santiago. Hasta que aparece el cuerpo y es cuando comienza el segundo proceso de la causa, donde surgen dudas acerca de qué pasó con él, por qué no se había encontrado el cuerpo en lugares donde ya se había rastrillado, etc. Y creo que en el libro queda reflejado también eso y demuestra cómo la Gendarmería atravesó distintas etapas en estos últimos años: el rol de mediador, el reemplazo de la Bonaerense, la valoración de la preparación respecto de otras fuerzas y termina haciendo el ridículo con una pericia sobre la pericia que había hecho la Corte (Suprema) en el caso Nisman y el caso Maldonado».

En este libro, Frederic señala que “deambular entre gendarmes, habitar sus aulas, oficinas, patrulleros y contenedores, caminar con ellos, entender su sufrimiento, su bronca, su agresión y sus alegrías, y situarlos en un contexto compartido con nosotros y en procesos sociopolíticos comunes menos evidentes, suspende el miedo y con ello la cosmovisión que divide amigos de enemigos, culpables de inocentes, autoritarios de democráticos, militares de civiles, víctimas de victimarios” le permitió funcionar de nexo entre las autoridades políticas y militares.

Tal vez su mayor logro radique en proponer pensar los problemas estructurales por fuera de la coyuntura.





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