Diversidad y brecha de género, los ejes de Festival de Innovación y Tecnología


El festival se realiz de modo presencial y virtual
El festival se realizó de modo presencial y virtual.

La diversidad en el ámbito tecnológico y la necesidad de reducir la brecha de género digital fueron los principales ejes del Festival de Innovación y Tecnología Social – Género (FITS), organizado por la ONG Wingu, que este año tuvo como sede a la Argentina.

Wingu es una organización sin fines de lucro de tecnología cívica, cuenta con un equipo multidisciplinario que busca potenciar proyectos e iniciativas sociales y maximizar su impacto a través de un proceso de transformación digital y de la implementación de desarrollos tecnológicos innovadores.

El encuentro se llevó a cabo la semana pasada de manera virtual y presencial en el Teatro Picadero, en la ciudad de Buenos Aires, y se centró en los ejes de Impacto Social, Perspectiva de Género y Diversidad, Tecnología Cívica, Comunicación Digital, Liderazgo y Herramientas Tecnológicas.

Una de las expositoras, Carolina Haddad, especialista en tecnología, identificó los ejes a través de los cuales se puede contribuir a aumentar la representación de identidades diversas desde un enfoque interseccional en los proyectos, en las organizaciones: personas trans, personas racializadas, personas con discapacidad, que no vienen de las ciudades «para analizar quiénes están participando en la toma de decisiones en nuestros espacios».

Otra de las iniciativas presentadas fue la de la organización Mundo Sur, que diseñó el Mapa Latinoamericano de Feminicidios, y una metodología de relevamiento de femicidios que incida en la creación de políticas públicas para erradicar las violencias de género.

«En Mundo Sur lo que vimos desde el comienzo de la pandemia, es que desde Naciones Unidas, estaban alertando del aumento de la violencia doméstica en razón del confinamiento social, y que si bien existía un mapa que nos iba mostrando cómo nos íbamos enfermando por Covid, minuto a minuto, no había ninguna herramienta que muestre cómo en América Latina nos estaban matando (a las mujeres)», explicó la directora de Mundo Sur, Eugenia D’Angelo.

En este sentido, señaló que «así fue que nace el Mapa Latinoamericano de Feminicidios, con el objetivo de generar una herramienta que visibilice los femicidios a nivel regional, que comunique, que informe y que genere además incidencia política».

«Sabemos que hay un problema inmenso en materia de estadística, en materia de información con respecto a la violencia de género, pero particularmente con respecto a los femicidios en todos los países de América Latina y El Caribe», indicó D’Angelo.

Precisó que invitaron a 34 organizaciones territoriales de 16 países de la región para la carga y actualización de datos del mapa, con lo que conformaron la Red latinoamericana contra la Violencia de Género.

A su turno, Emilia Cerra presentó la plataforma digital colaborativa Feminindex, que busca incidir en los candidatos y candidatas para que reflexionen, expresen y transparenten su postura con el electorado.

Feminindex surgió en 2017 a partir de las elecciones de ese año, impulsada por la organización Ecofeminita, que busca «democratizar el conocimiento, que fomente sobre todo la participación política y la incidencia real en políticas públicas».

«Lo que armamos fue una encuesta de 15 preguntas en los ejes de derechos sexuales y reproductivos, economía feminista, violencia machista, derechos Lgbttiq+ y participación política, estas preguntas se enviaban a los equipos de campaña y les candidates respondían qué tanto estaban de acuerdo con determinadas consignas, como por ejemplo, participación política de mujeres o leyes de cupo», expuso la coordinadora de Feminindex.

En este sentido, Cerra aseguró que «la tecnología al servicio de la militancia o el activismo es importante como un medio, y me parece que lo que nos permitió esta tercera iteración de Feminindex, fue evidenciar no solo el compromiso de les candidates, sino también recordar sobre los compromisos tomados en otras ediciones del Feminindex, y lo que nos permite es tener más responsabilidad, más rendición de cuentas de las personas que quieren acceder a cargos públicos».

Desde el plano oficial, la titular de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género (DNEIyG), Mercedes D’Alessandro, participó en el panel «Calculadora del Cuidado: la plataforma que mide el aporte económico de las tareas domésticas», junto con Elva López Mourello, funcionaria en Instituciones del Mercado de Trabajo Inclusivo de la OIT para Argentina; y la directora de Géneros y TIC de la Secretaría de Innovación Pública, Carina Stoessel.

La Calculadora del Cuidado es una plataforma diseñada para dispositivos móviles que calcula el tiempo que se destina a las tareas domésticas y de cuidado no remuneradas y permite evidenciar el valor que estas tienen para la vida social y productiva.

«Lo que nosotras hicimos fue una especie de juego, una app que ustedes se pueden bajar y ese juego sirve para que cada uno pueda poner cuánto tiempo le dedica a cada una de las tareas y como resultado esta calculadora les va a decir en promedio cuántas horas gastan ustedes por mes y cuánto valen esas horas», definió D’Alessandro.

De este modo, sostuvo que «si no distribuimos las tareas de cuidado, no vamos a poder salir de la crisis económica» y agregó que «los cuidados deben estar en el centro del debate económico para poder cerrar las brechas de desigualdad».

Stoessel, por su parte, resaltó la importancia de relacionar el género y la tecnología, un sector estratégico y a la vez altamente masculinizado y dijo que «iniciativas como la de la Calculadora del Cuidado o el Centro de Géneros en Tecnología nos ayudan a visibilizar una problemática y a trabajar en políticas públicas y acciones para dar respuesta».





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